Browse By

Miriam Escofet: la única pintora española que retrató a la Reina Isabel II de Inglaterra

Esta entrevista se realizó antes de que falleciera la soberana británica, por eso, la entrevistada se refiere a ella en presente. Hoy, sus palabras y su trabajo adquieren especial relevancia informativa porque convierten a la artista en una testigo de excepción.

Miriam Escofet nació en Barcelona, en 1967, de padre catalán y madre londinense de ascendencia irlandesa. Su cara apareció en todos los medios británicos cuando fue la escogida para retratar a la reina Isabel II. Tiene más encargos de los que puede pintar.

Usted tiene el honor de haber sido la única artista española que ha pintado a la reina Isabel II de Inglaterra…

La verdad es que ni me di cuenta de este hecho hasta que se reveló el retrato y la prensa española difundió la noticia ¡fue entonces que me desperté! Hasta ese momento, el hecho de haber sido la encargada de pintar a la reina ya era tan insólito, y además tener que realizarlo en secreto, que no me permitía verlo en verdadera perspectiva. El hecho de pintar a Isabel II en si ya es un gran honor, pero saber que soy la única española que la ha pintado es realmente muy especial.

Desde que ascendiera al trono de Inglaterra en 1952, Isabel II ha sido inmortalizada por algunos de los grandes artistas de nuestro tiempo, como Andy Warhol, Lucian Freud… ¿Cuál es su favorito?

La reina Isabel II no es una persona fácil de pintar, no porque no se preste al proceso, al contrario ella es muy complaciente, pero tiene una fisonomía difícil de captar. Creo que principalmente por eso, aparte de todos los otros obstáculos que se presentan al pintar una persona tan famosa e icónica, pocos artistas han sido realmente capaces de representarla bien.

En pintura me gustan mucho los dos retratos de Pierto Annigoni, que son muy distintos de uno al otro. El primero, de 1955, es el más famoso y quizás el favorito del público inglés, es una visión muy romántica de la reina. También me gustan los retratos de Justin Mortimer, Antony Williams y Benjamin Sullivan. Podría nombrar más pero estos son los que más me han impresionado.

¿Cuándo se mudó su familia a Inglaterra?

Mis padres se conocieron en Barcelona, en los años 60. Él siempre supo que quería ser pintor pero, para ganarse la vida, trabajaba en una agencia de publicidad. Nos mudamos a Inglaterra cuando yo tenía 12 años. Para mi padre era una oportunidad para una vida nueva. Pero el traslado fue duro y recuerdo muy claramente que yo no quería irme de Barcelona. Recuerdo mi infancia en Barcelona con mucho cariño y, aunque me encanta vivir en Londres, siempre añoro el Mediterráneo, lo tengo en la sangre.

¿Se ha planteado alguna vez volver?

La cuestión de si volver a Barcelona está siempre presente y viva, aunque me resultaría muy difícil dejar atrás a mis hermanos y a mi padre. Pero la verdad es que me siento instantáneamente feliz y como en casa siempre que estoy en el Mediterráneo.

Usted viene de una familia de artistas y creativos…

Sí. Mi padre es artista, completamente autodidacta, de origen humilde y también de la generación que vivió la guerra civil, que marcó mucho su infancia y le dejó con poco amor por su país. Mi madre nació en Londres, también vivió la Segunda Guerra Mundial durante su infancia pero tuvo la oportunidad de ir a la escuela de arte Saint Martins, ¡donde se lo paso bomba!


Retrato de José Escofet, también pintor y padre de la artista.

Su padre es el pintor José Escofet.

Sin duda, mi primer maestro ha sido mi padre, de él aprendí casi todo. Algunos de mis primeros recuerdos son de verlo dibujar o pintar: su habilidad me parecía prodigiosa y mágica. Aprendí a pintar viéndolo pintar y él me inculcó la importancia de comprender los materiales del artista, las técnicas clásicas y el valor espiritual del arte. Mi padre y yo siempre hemos hablado del arte, compartido ideas y criticado el trabajo del otro. Es la persona cuya opinión valoro más, tenemos casi la misma filosofía sobre el arte y las mismas referencias, nos entendemos. Por lo tanto, es inevitable que tengamos tendencias similares en nuestras visiones artisticas.

Según algunos expertos en arte, “aprendió de su progenitor un realismo entreverado de toques surrealistas”, ¿podría por favor, explicarnos mejor esto, para quienes somos legos en la materia?

La idea de ir más allá del realismo en el arte figurativo me atrae mucho, y es algo que he buscado en mi trabajo. Me encanta la seducción óptica de la pintura realista, pero para mi es un punto de lanzamiento para entrar en otro mundo misterioso. No diría que soy una artista verdaderamente surrealista, pero si creo que hay toques de realismo mágico en mis obras.


Cuadro titulado ‘Titania’. 50 x 40 cm.

¿A quién cree que se parece su estilo? ¿Antonio López quizás?

Me ha inspirado mucho el arte del renacimiento y de los maestros flamencos, y creo que esta influencia se refleja técnicamente y hasta estilísticamente en mis cuadros. También me inspiran muchos artistas contemporáneos, por ejemplo Antonio López, que es un pintor genial y auténtico y uno de los artistas figurativos más influyentes de su generación, aun hoy en dia sigue siendo una fuente de inspiración. Podría nombrar muchos mas artistas contemporáneos. El arte y la arquitectura arcaica también han sido una fuente de inspiración.


Cuadro de Miriam Escofet titulado ‘And Do We Not Live In Dreams’. 90 x 60 cm.

¿A qué maestros clásicos admira? Dicen los especialistas que a ellos le une no sólo el anhelo de belleza, sino también una técnica meticulosa.

Los maestros clásicos que mas admiro son Leonardo da Vinci, Van Eyck, Rembrandt, Van Dyck, Holbein, Zurbarán y Velazquez. Son maestros cuyas obras están llenas de virtuosismo, minuciosidad y espiritualidad, cualidades que me fascinan y atraen mucho.

No sabría con quién comparar mi estilo, tal vez se acerca mas al estilo de Holbein, sin querer compararme con el claro. Aparte de enorme admiración, siento mucha empatia y comprensión cuando miro sus obras, como si supiera cómo funcionaba su mente.


Retrato titulado ‘Portrait with Chinoiserie Wallpaper’.

¿Dónde estudió Bellas Artes?

Fui a la escuela de arte de Brighton, donde estudié diseño 3D, es decir diseño plástico y con un énfasis en artesanía. No sabía si quería estudiar pintura o escultura y la mayoría de los cursos de Bellas Artes en esa época eran de arte rabiosamente conceptual, cosa que no me atraía de nada. Fue cuando termine la escuela de arte que comencé a pintar.

Iba usted a participar en marzo 2020 en una exposición dedicada a mujeres artistas en el Museo Europeo de Arte Moderno de Barcelona (MEAM), que se canceló por la pandemia ¿qué pasó tras el retraso?

La exposición se realizó en marzo del 2021. Decidí enviar mi cuadro The Heavens, muy amablemente prestado por el cliente que lo compró. Aún lo considero uno de mis cuadros mas importantes, aunque ya es una obra bastante antigua. Tardé un año en pintarlo y lo acabé en el 2003. En esa época estaba pintando bodegones fantásticos y un poco surrealistas y The Heavens fue como una apoteosis de tantas ideas que había estado trabajando.


The Heavens, pintado por Miriam Escofet en 2003.

Desafortunadamente, el envío del cuadro coincidió con los primeros días después de firmar el acuerdo de Brexit, cuando nadie sabía cuáles serían las nuevas reglas para transportar arte a la UE y por consecuencia mi cuadro quedo encallado en las aduanas españolas durante un mes, mientras intentamos varias maneras de ‘liberarlo’. Al final me costó una verdadera fortuna hacerlo llegar al MEAM. Pero llegó tarde, perdiéndose la inauguración y todo el rodaje de prensa. Fue un trauma que aún no he superado y una de las muchas tragedias del Brexit.

Fue usted la ganadora, en 2018, del Premio BP concedido por la National Portrait Gallery de Londres, con un retrato de su madre titulado An angel at my table, qué representa ese premio en el mundo de arte británico? ¿y en el internacional?

El concurso BP Portrait Award se lanzó hace mas de 40 años y se ha presentado sin fallo todos los años en la National Portrait Gallery. A lo largo del tiempo se ha establecido como el concurso mas importante de pintura retratista a nivel mundial. Yo ya sabía que era un concurso muy importante pero no me di cuenta de su reputación global hasta que lo gané en el 2018.

Ganarlo con el cuadro de mi madre fue muy especial. Sobre todo porque es la obra más personal que he pintado, lo cual resultó en una mezcla mágica de diseño, intelecto y emoción en su realización, que lo elevó por encima de mis otras obras.

Lo que me sorprendió fue la reacción del público, no me esperaba que una obra con un significado tan personal para mí llegara a comunicar tan profundamente con la gente en general. Fue la primera vez que la pintura ganadora del concurso también ganó el voto público. 


Retrato de Alma, madre de Miriam Escofet, titulado ‘An Angel At My Table’.

Creo que gracias a ello obtuvo el encargo de retratar a Isabel II.
Si, indirectamente fue gracias a haber ganado el premio con este cuadro en particular lo que me aporto el encargo de retratar a Isabel II para la Oficina de Asuntos Exteriores y de la Commonwealth.

A principios del 2019 Sir Simon McDonald (en esa época, Subsecretario de Estado permanente para la Oficina de Asuntos Exteriores y de la Commonwealth) fue aconsultar a la National Portrait Gallery qué artistas recomendarían para un retrato de la Reina. Yo estaba en la selección que le presentaron. El recordó haber visto el retrato de mi madre que ganó el premio el año anterior y que le impresionó mucho y por eso decidió que yo debería ser la que pintara a la reina.


Alma y Miriam posan junto al retrato que la pintora le hizo a su madre.

La primera sesión con la reina de Inglaterra fue en julio de 2019 en el Salón Blanco del castillo de Windsor. La segunda sesión fue en febrero de 2020, en Buckingham Palace. ¿Cómo fueron esas sesiones? ¿Cómo es Isabel II en las distancias cortas?

Las sesiones con la reina son muy cortas, duran una hora máximo, que en realidad no es nada para un artista. Así que te tienes que enfocar un 200% para aprovechar cada segundo en su presencia. El personal del palacio es muy amable y servicial y te ayudan al máximo. Puedes ir a ver la sala tantas veces como quieres, hacer bocetos, fotos, pasar todo el tiempo que necesites. Pero el tiempo con la reina es muy limitado.

Por tanto yo decidí ni intentar hacer un boceto de ella en tan poco tiempo. En cambio, decidí tomar muchas fotos de referencia y aprovechar el poco tiempo que tenía en su presencia para captar una impresión de ella, de su personalidad, de su energía.

Isabel II me impresionó mucho, la verdad es que no sabía que esperar. Es pequeña, ya muy mayor, pero resplandece. De seguida tuve la sensación de estar en presencia de una persona lista, divertida y muy observadora. ¡Y con los pies en el suelo! La verdad es que me cayó muy bien.

Estas sensaciones fueron fundamentales para realizar el retrato, que habíamos acordado con Sir Simon sería un retrato íntimo de la reina, intentando captar sus cualidades humanas.


La artista, trabajando en el retrato de la soberana británica.

Sé que no le está permitido compartir la conversación que tuvo con ella pero cuéntenos sus impresiones y aquello que pueda contarnos para que nuestros lectores conozcan mejor cómo fue su experiencia.

La reina es muy conversadora y en seguida sale su sentido del humor. Es amable e intenta tranquilizarte. El palacio trata la sesión de posado como un momento privado entre el artista y la monarca, cosa que me impresionó mucho. Hay gente en la sala, pero muy pocas personas y en un rincón, así que enseguida sientes que estás sola con ella, lo que da un aire de intimidad al momento, que es muy necesario para extraer algo de valor de la sesión. Yo pude orquestar la pose y hasta escoger el vestido para el retrato, y ella se prestó al proceso con mucha amabilidad.

Ella es una persona que brilla, es lo primero que noté de la reina cuando entró en la sala. Y lo digo sin fanatismo ni favoritismo. Es algo que me impresionó mucho y me fascinó, y luego pensé que tal vez es a causa de una fuerza vital tremenda o el resultado de la fama y adulación del público. Pero decidí ver esta cualidad como un aura alrededor de ella, porque era una idea que me serviría pictóricamente.

El dorado de la silla y el blanco de su cabello me sirvieron para crear un punto focal de luz y energía a su alrededor, como una representación visual de su energia e intencionalmente establecí estos elementos como el punto de luz más fuerte en el cuadro. Esta question de captar la energia o alma de una persona, de una manera indefinida, es lo que se busca en un retrato.


El retrato de la reina de Inglaterra fue un encargo de la Oficina de Asuntos Exteriores y de la Commonwealth.

¿Cuál fue el mayor desafío o dificultad a la hora de retratarla?

Sin duda el mayor reto ha sido el hecho de pintar la cara mas conocida del mundo. ¿Cómo se pinta una cara que todos conocen, cuando cada persona tendrá su idea de cómo es Isabel II? Quería representar a la persona privada detrás de la cara icónica. ¿Cómo se separa la monarca de la persona privada? ¿Dónde está el margen entre las dos caras? Ese era mi objetivo y el desafío más difícil de este cuadro.

¿Cómo se lo enseñó a la reina cuando estuvo terminado? ¿Cuál fue su reacción?

Debido a que aun estábamos en cuarentena por el Covid y la Reina estaba en aislamiento en Windsor Castle, tuvimos que hacer la presentación del cuadro, que fue el dia del 24 de Julio, telemáticamente por Zoom. Los preparativos para la presentación en la Oficina de Asuntos Exteriores y de la Commonwealth duraron una semana.

Me quedé maravillada con el personal y el nivel de dedicación y la atención al detalle que pusieron para que el evento fuera perfecto. Para mí fue un momento especialmente importante, ya que era la primera vez que la Reina iba a ver su retrato. Por lo cual me alegré mucho cuando la vi tan feliz y sonriendo.

Ella es típicamente muy diplomática y no demuestra preferencia por un trabajo sobre otro, pero comentó que esperaba poder ver el retrato en vivo algún día. Aun no lo ha visto en vivo, pero hay esperanzas de que en Octubre, cuando por fin cuelgue el cuadro en la sala de recepción de la FCDO (Foreign, Commonwealth and Development Office), ella pueda asistir a una pequeña inauguracion. Esperemos que así sea.


la presentación del cuadro a la reina Isabel, durante el confinamiento, se hizo vía videoconferencia.

Recientemente se ha celebrado el Jubileo de Platino de la reina Isabel y eso ha vuelto a traer su trabajo como retratista a la actualidad, ¿cómo ha cambiado su vida desde ese encargo?

Sin duda este encargo ha atraído mucha atención, sobre todo mediática, hacia mí. He recibido invitaciones para exponer en varios lugares y muchas consultas para encargos. Por supuesto, no todas estas oportunidades verán la luz del día, tengo que rechazar bastantes ofertas porque, simplemente, tengo una técnica de pintar muy lenta y no puedo producir suficiente trabajo. 

Soy socia de la Sociedad Real de Retratistas (Royal Society of Portrait Painters) y en mayo siempre tenemos nuestra exposición anual. Este año decidimos hacer algo especial para celebrar el Jubileo de Platino y dedicamos la pared principal de la galería a cuadros de la reina pintados por miembros de la sociedad a lo largo de las décadas que la reina ha estado en el trono. Fue una oportunidad para exponer mi retrato al público por primera vez.

¿Conoce a los Reyes de España? ¿le gustaría retratarlos? ¿ve diferencias entre la famiia real británica y la española?

Nunca he tenido el placer de conocer a los Reyes de España. Sería muy interesante retratarlos, aunque lo digo con gran temor, ya que para un artista tal encargo puede resultar en gran éxito o gran fracaso de cara al público y a los críticos, no es una tarea fácil complacer a todos, de hecho es imposible. Creo que sería maravilloso poder pintar las infantas Leonor y Sofia ¡serían un regalo para cualquier artista!


Algunos retratos realizados por la pintora Miriam Escofet.

Desde 2010 da clases de arte y pintura de retratos en la Escuela de Bellas Artes Heatherleys y en la Central Saint Martin School of Art and Design de Londres. ¿Qué le parece el arte de las generaciones más jóvenes?

Si he dado clases en ambas escuelas pero dejé de enseñar en 2019 porque no tenía suficiente tiempo para mi propio trabajo. Me gustaría reemprender las clases algún día pero en estos momentos no puedo.

De todas maneras se nota mucho en las escuelas de arte que hay una gran demanda para instruir en técnicas del arte figurativo. Después de décadas de fuerte énfasis en el conceptualismo, el posmodernismo y la abstracción, ahora vemos un enfoque hacia el figurativismo, especialmente a través de las escuelas de arte independientes. He visto muchos estudiantes con tremendo talento y habilidad, forjando su vision y estilo individual. Creo que estamos en un momento muy fértil en el que está emergiendo un nuevo idioma figurativo.

¿Ha visto la foto de los mandatarios internacionales que asistieron a la cumbre de la OTAN en Madrid, frente al cuadro de Las meninas? ¿Qué sintió? 

Si he visto las fotos de la cumbre de OTAN y la noche en el Prado, me impresionaron mucho. Son imágenes muy potentes y dramáticas, casi teatrales. Las he guardado todas y hasta las compartí en las redes sociales. Me llenaron de orgullo. La colección del Prado es incomparable y ver a los líderes de la OTAN posando con Las Meninas de Velazquez, para mí, fue testimonio del poder simbólico del arte. ¡Velázquez era la estrella en esa sala!

Creo que usted sueña con hacer una versión moderna de Las meninas… ¿qué otros sueños le quedan por cumplir?

Me encantaría tener la oportunidad y el proyecto para pintar una versión moderna de Las Meninas, es un verdadero sueño mío. Es una de esas pocas pinturas claves que tenemos, que existe fuera de su tiempo. Todo el arte es eterno, pero Las Meninas nos habla desde otro tiempo en código moderno. Es una obra que pide ser reinterpretada una y otra vez.

Imagino que tendrá la doble nacionalidad ¿se siente más británica que española, al revés, o ambas?

Si tengo doble nacionalidad, pero solo a causa del Brexit. Hasta entonces solo tenía nacionalidad española, ya que siempre me he sentido española aunque he vivido la mayoría de mi vida aquí en Inglaterra. La verdad es que cuando emigras a otro país siempre tienes un pie en cada lado, a veces puedes sentir que no perteneces a ningún sitio y otras veces sientes un vínculo muy fuerte con tu lugar de nacimiento.

Creo que sigue hablando catalán con su padre… 

Sí, con mi padre aun hablamos en catalán, para mi es muy importante mantener el idioma y la identidad. También me encanta hablar en castellano con amigos y en cualquier oportunidad que tengo.

¿Viene a menudo a España?

Normalmente voy a Barcelona dos veces al año, pero no he estado desde antes de la pandemia y ahora voy tan retrasada con proyectos que no me puedo permitir tiempo libre hasta octubre, pero entonces pienso ir a Barcelona y pasar unos días en Madrid también, hace años que no visito los museos.

Sigue los temas que te interesan