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Perfumistas Ninja – Perfumería Natural

El perfume es amor.

Como el amor, el perfume es un puente entre las personas.

Como el amor, el perfume irradia de ti y entra en el corazón de los demás.

Como el amor, sólo puedes aprender a amar amando, puedes aprender a hacer perfumes sólo haciendo perfumes.

Como el amor, estar enamorado se da sin esfuerzo, es como amar los perfumes, pero aprender a amar es aprender a dar amor a los demás, y es como aprender a hacer perfumes para los demás.

Os he estado contando muchas metáforas para enseñaros lo fácil que es hacer perfumes. El amor es uno de ellos.

Hacer perfumes es como nadar. Sólo al principio es difícil, hasta que te das cuenta de que flotar sobre el agua es tu estado natural. Es el miedo lo que te atrae y la falta de confianza y confianza.

Te has abandonado con confianza a mi mano guía y has visto que componer aromas es como una capacidad innata que todos tenemos como lo es lanzar flechas con el arco. Adquiriste confianza.

Tu nariz ahora sabe lo que huele y puedes pensar con los olores. Puedes tomar un calzoncillo y hacer un perfume en 10 minutos. Puedes trabajar en diferentes perfumes al mismo tiempo, puedes concebir perfumes antes de hacerlos. Os habéis convertido en auténticos perfumistas Ninja en vuestro espíritu.

He tratado de enseñaros la Humildad como Manera de hacer perfumes y también la Confianza en el Destino.
Tus perfumes son como tus hijos, nunca serán como tú quieres, serán como ellos quieren.

Contentaos, pues, con que vuestros perfumes sean buenos, es suficiente, y no los arruinéis tratando de hacerlos perfectos. Eso es algo que les puede pasar con el envejecimiento. No tendrás que esperar mucho, como ocurre con tus hijos.

Siempre es una aventura conocer a una nueva persona. Aprendí esto en el Sahara, donde muy poca gente frecuenta. Cada persona es un universo por descubrir, un universo infinito como ningún otro.
Enseñar a este grupo de países tan diferentes como China, India, Rusia, Canadá, Estados Unidos fue una ocasión única para mí de aplicar mi filosofía en la elaboración de perfumes como un puente entre Oriente y Occidente.

Mi maestro sufí solía decirnos: “Cuando alguien llama a nuestra puerta sabemos quién lo ha enviado”.
El destino os ha enviado a mí y os ha reunido en esta ocasión.

Hemos comido y bebido perfumes desde los primeros minutos que nos juntamos hasta nuestra despedida. Has estado componiendo nuevos perfumes cada día sin límite, nunca te cansabas. Si hubiera dejado la puerta abierta después de la clase habrías continuado durante la noche.
La felicidad fue tu perfume en estos días. Estoy muy feliz por eso.